Hace unas semanas, tras el anuncio de que la Comunidad Valenciana tendría que acudir al fondo de rescate nacional, se le sumaban otras dos peticiones: la de Cataluña y la de Murcia.

Pese a que todas habían confirmado que necesitarían la ayuda del gobierno central para financiarse por el endeudamiento tan grande que atesoraban y la falta de liquidez que sufren las administraciones (a todos los niveles, no nos engañemos que esto no es un problema sólo de las Comunidades Autónomas) ninguna había solicitado formalmente esta ayuda ni se había hablado de cifras concretas.

Ahora, el Gobierno catalán ha solicitado acceder al Fondo de Liquidez Autonómico del Estado por una cantidad de 5.023 millones de euros.

Este anuncio se ha producido hace un par de días cuando el portavoz del ejecutivo autonómico, Francesc Homs, reconocía que Cataluña acudiría este mecanismo de ayuda para financiarse, al mismo tiempo que aseguraba que la Comunidad no aceptará condiciones más allá de cumplir los planes de estabilidad ya aprobados: «Cuando se plantean las cosas de Cataluña a España, al contrario que la petición de España a Europa, hablamos de dinero que pagamos los catalanes con los impuestos, que gestiona el Estado; en Europa es dinero de ahorradores de otros países. Estamos pidiendo algo que nos corresponde. No daremos las gracias a nadie ni aceptaremos según qué condiciones».

Como no podía ser de otra forma, estas declaraciones han provocado innumerables reacciones. Entre ellas las del Partido Socialista de Cataluña que, en boca de su portavoz, Jaume Collboni, el recibir esta inyección de dinero si supondría condicionalidad; condicionalidad que se traduciría en un nuevo paquete de recortes. En concreto, se ha referido a la ley de creación del Fondo de Liquidez Autonómica  en donde se estipula que la adhesión al nuevo fondo implica cumplir varios requisitos que garanticen la estabilidad presupuestaria.

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Fuente: Europa Press