En el mundo desarrollado hay 75 millones de jóvenes en edad de trabajar que, por culpa de la crisis económica que azota a la mayoría de los países, no consigue insertarse en el mercado laboral y, cuando lo hacen, son contratados en trabajos temporales y en condiciones muy precarias.

La Organización Internacional del Trabajo ha advertido, a lo largo del mes de agosto y, más en concreto el día 12 de ese mes (Día Internacional de la Juventud) sobre el riesgo que esta situación supone para toda una generación de personas (la en España llamada generación perdida) que quedará “marcada” por los altos niveles de paro, la creciente inactividad y el trabajo precario en los países desarrollados, así como un nivel alto de trabajadores pobres en el mundo en desarrollo.

Por eso mismo ha querido hacer una pequeña reseña de algunas de las medidas que se pueden ser empleadas para fomentar la concratación de los más jóvenes.

  • Por un lado, los programas de garantías de acceso al trabajo (que facilitan la transición de los jóvenes de los centros educativos al mundo laboral) de los más jóvenes han sido completos éxitos en algunos países, como son Finlandia o Nueva Zelanda.
  • La educación y formación técnica y profesional  son fundamentales par ala inserción laboral, por lo que muchos estados han emprendido reformas en este sentido.
  • Estados como Italia o Francia han puesto en marcha programas de subsidios salariales y otros incentivos fiscales para los empresarios que contraten a jóvenes desempelados.
  • Reformas en las legislaciones de transición al empleo formal. Países como Argentina sancionan a empresarios que abusan de los aprendices o trabajadores jóvenes.

Sabemos que todos estos mecanismos son más propios de los gobiernos que de las empresas, pero no dudamos en que estas informaciones podrán ser útiles e interesantes para algunos de vosotros.

 

Fuente: ILO