
El S&P 500 no “engaña”, pero sí puede confundirte: la rentabilidad anual esconde la caída que casi siempre ocurre
Mirar la rentabilidad anual del S&P 500 es tentador. Es un número limpio, fácil de comparar, perfecto para titulares y para convencerse de que “a largo plazo todo sube”. El problema es que esa cifra resume el final de la película… y omite casi todo lo que pasa en medio. La estadística que muchos inversores descubren tarde es la máxima












