Causas de despido procedente

Despido Improcedente

Despido Improcedente

El despido procedente es aquel por el cual el trabajador puede ser despedido legalmente, es decir, acabar la relación de trabajo entre empresario y trabajador sin que al trabajador se le permita reclamar ni tampoco solicitar la admisión al puesto de trabajo.

Hasta ahora, las causas de despido procedente eran las siguientes:

Ineptitud conocida del trabajador
o sobrevenida con posterioridad a la contratación. Si fuera anterior al cumplimiento de un período de prueba no podría alegarse posteriormente.

Falta de adaptación a las modificaciones. Se refiere a que, si el puesto de trabajo es modernizado (por ejemplo pasar a ordenadores, usar nuevos programas, etc.) y el trabajador no se adapta a ello en un tiempo prudente (unos 2 meses), puede ser despedido.

Absentismo laboral: Por falta de asistencia al trabajo, aún justificadas, pero intermitentes.

Cuando haya necesidad de amortizar puestos de trabajo en número inferior a un despido colectivo por causas económicas, técnicas, organizativas o productivas.

Sin embargo, con la nueva reforma laboral del Gobierno, hay una modificación en uno de los puntos, exactamente en el absentismo laboral ya que, a partir de ahora, por faltas de asistencia del trabajador, aún justificadas pero intermitentes, que alcancen el 20% de las jornadas hábiles en dos meses consecutivos, o el 25 % en cuatro meses discontinuos dentro de un periodo de doce meses también se va a poder despedir de forma objetiva, y por tanto procedente.

Esto implica que la indemnización por el fin del contrato sea de 20 días por año trabajado y un máximo de 12 mensualidades,

Es aquí donde muchos trabajadores no están contentos porque eso les deja mayor libertad a los empresarios para poder despedir de forma más barata.

Otra de las reformas es respecto a los despidos colectivos donde, si durante tres trimestres, la empresa tiene pérdidas en su nivel de ingresos o ventas, podrá llevar a cabo despidos.

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