Sacar el máximo rendimiento a nuestros ahorros, ese es el objetivo de muchas personas. El problema, en muchos casos, es no contar con el conocimiento necesario para llevar a cabo esta tarea. Dentro de las distintas inversiones que podemos llevar a cabo, los CFDs son de lo más demandados. Seguro que en alguna ocasión has oído hablar de ellos pero si este término te es desconocido, no te preocupes porque hoy os explicaremos de qué se trata y cómo funciona.

¿Qué son los CFDs?

CFD es la abreviatura de Contract For Difference, o traducido al español, contratos por diferencias. Es uno de los derivados financieros más utilizados en la actualidad y es así, debido a la incorporación de los pequeños inversores al trading de forma habitual. Este auge ha traído consigo la aparición de herramientas que ayudan a los inversores a estar al tanto del precio de estos CFDs. De esta forma, podrán tomar las decisiones adecuadas en cada momento. Por ejemplo, nos encontramos la herramienta easyMarkets que ofrece un amplio conocimiento del mercado, mostrando los precios en tiempo real de más de 200 instrumentos disponibles para operar.

Algunas de sus características que hacen que estos productos sean tan atractivo a los ojos de los inversores, es que son productos con un gran apalancamiento y con bajas comisiones, ideal para cuentas de Trading pequeñas.

En la actualidad hay CFDs sobre muchos activos financieros. Algunos ejemplos son acciones, divisas o el precio de los metales, por poner solo algunos ejemplos.

¿Cómo funcionan los CFDs?

El funcionamiento de los CFDs es muy sencillo. Al final del día, el bróker calculará la diferencia entre el precio de apertura y el de cierre. Una vez hecho esto, de forma automática se suma o se resta de tu cuenta la diferencia. Al comienzo del días siguiente, se recalcula la garantía. Si la posición es larga y va a tu favor, te pueden exigir que aumentes las garantías iniciales, que suelen consistir en un porcentaje del total de la inversión.

Así que es importante conocer dos características de estos productos:

  • No tiene fecha de caducidad. La duración del CFD es diaria, pero si no se cierra la posición, esta se renueva automáticamente cada día.
  • Intereses a favor o en contra. A la hora de abrir una posición larga, estamos recibiendo un préstamo por parte del broker, lo que se traduce en unos gastos de financiación. En el caso de que se trate de una posición corta, eres tú quien presta el dinero. Dependiendo del tipo de interés, recibirás dinero para mantenerla abierta.

Ventajas de la inversión en productos CFDs

Entre las principales ventajas que nos ofrece la inversión en productos CFDs destacan:

  • Es un producto que permite operar tanto en la largo como en corto. Esto nos permite aprovechar tanto las subidas como las bajadas de los precios.
  • Ofrece multitud de variantes que permiten disponer de un gran abanico de oportunidades. Productos de diversos países en gran variedad de divisas que mejoran la diversificación de nuestra cartera.
  • Ofrecen la posibilidad de apalancamiento. Con unas pequeñas garantías, podemos mover mayores cantidades de dinero. Esto nos da la posibilidad de obtener buenas rentabilidades con pequeños movimientos del mercado.
  • Los precios se mueven únicamente en base a un subyacente. No existen otras variables que puedan determinar sus oscilaciones. Un vez que el mercado cierra, el CFD se paraliza.
  • Posibilidades de introducir ciertas órdenes condicionales para una mejor gestión del producto.

Sin duda, un producto que nos puede reportar grandes sumas de dinero siempre y cuando hagamos la inversión con cabeza y dejándonos asesorar por expertos o herramientas automáticas desarrolladas para ello.