entrevista trabajo errores

La entrevista de trabajo puede ser el punto cúlmine que determine si vamos a ser contratados o no para un empleo, por lo que demás de tener en consideración cuáles son los cuidados que debemos tener, también conviene que siempre llevemos en mente aquellos errores que bien podrían costarnos el puesto, de forma que nos aseguremos de no realizarlos.

Por ejemplo, uno de los errores más imperdonables que podemos cometer a la hora de presentarnos en una entrevista de trabajo, es llegar tarde. La regla para los entrevistadores en tal caso es simple, ya que piensan lo siguiente: “si te interesa tener un empleo ¿por qué ser impuntual?”, por lo que, lamentablemente, conviene que salgas con mucho tiempo de anticipación de casa para no hacer esperar a quien puede seleccionarte.

Del mismo modo, es muy probable que que antes o después salga el tema acerca de tus trabajos anteriores, y aunque de verdad tu anterior jefe te haya vuelto la vida imposible, es importante que no expliques que abandonaste tu empleo pasado sólo por eso, ya que de lo contrario, tu nuevo entrevistador podría creer que hablarás mal de él tan pronto dejes la empresa, y eso no es lo que queremos.

De igual forma, aunque no sea tu caso, debes saber que existen muchas personas que el día que van a promocionarse ellas mismas para tomar un empleo, van convencidas de que debería ser el director de la empresa en persona quien los reciba. El ser arrogante o soberbio es una de las cosas que más molesta a los entrevistadores, sobre todo si te la tomas con ellos mismos.

Finalmente, otras dos cuestiones en las que debemos ser cuidadosos, es nunca decir que nuestro defecto es ser “perfeccionista”, sino intentan marcar algún defecto menor pero real, y explicar el modo en el que trabajamos o trabajaremos para corregirlo.