CV

Una de las principales dudas que asaltan a aquellas personas que se encuentran interesadas en realizar su propio Curriculum Vitae, y de esa forma conseguir un empleo más rápidamente, tiene que ver con la fotografía que siempre acompaña a este tipo de documentos, y aunque no lo sepas, hay designaciones enteras para puestos que se dirimen por este pequeño detalle, así que lee con atención estos consejos para elegir la fotografía correcta.

Lo primero que deberás tener en cuenta, para comenzar, es que el tamaño correcto de la fotografía es tipo carnet, y con un fondo blanco o semejante. No puede tener un paisaje detrás, u otros elementos que llamen más la atención que nosotros mismos, y de igual modo, conviene que sea de alta calidad.

Además, evita el viejo truco de poner una foto en la que tengas más pelo, estés más flaco, y básicamente seas más joven. A los contratadores no les gusta ver que la persona que opta al puesto no se parece en nada a la de la fotografía, y es probable que te descarten sólo por ello. En general, recomendamos que cada cambio de look vaya acompañado por el cambio de la imagen de tu CV.

De igual forma, su ubicación correcta es en la parte superior derecha de la primera página del CV. Ya en lo que hace al aspecto estético, conviene que siempre aparezcas en la imagen de una manera más bien relajada, para nada forzada por la situación. Tienes que parecer sereno y calmo más allá de la circunstancias, y si utilizas accesorios, que los mismos no sean demasiado llamativos ni grandes.

El vestuario es igualmente fundamental en estos casos, y tenemos que apostar siempre por colores que favorezcan los nuestros propios de la piel, por ejemplo. Además, si quieres utilizar maquillaje, conviene que el mismo sea natural y neutro, para no hacer demasiada diferencia a la hora de verte luego en persona; y por último, aparece con el pelo siempre recogido.