empleados jovenes

Cuando tenemos una empresa, por ejemplo una PYME, y recién estamos comenzando el trabajo, una de las primeras cosas que vamos a hacer conforme el negocio comience a crecer, es contratar un empleado que nos ayude en muchas de las tareas. En la mayoría de los casos, además, se supone que este empleado nuevo va a ser joven, con todas las ventajas y desventajas que eso significa a la hora de tratarle.

En cualquier caso, lo primero que debes considerar es que a un joven le caen mejor los incentivos que a los empleados adultos, de forma que si quieres que trabajen con más ánimo, puedes ofrecerle flexibilidad horaria, descuentos en viajes y demás, y de este modo podrás ahorrarte una buena cantidad de dinero, que él no precisará a menos que tenga una familia que mantener.

Luego, está comprobado mediante distintos estudios que a los empleados jóvenes les encantan los desafíos, así que siempre que puedas habla con él y muéstrale cuáles son tus planes de futuro y de qué forma podría insertarse en ellos. Además, si puedes dejar en sus manos las redes sociales, si ves que tiene pasta para ello, él también se sentirá muy emocionado y seguro hará un gran trabajo en un medio que conoce a la perfección.

Plantearle objetivos de la empresa también puede resultar muy beneficioso en este caso, ya que él se sentirá más parte de la misma, y también debes dejarle muy en claro que siempre que tenga alguna duda tu puedes ayudarlo, ser una especie de padre para él. En este sentido, debes considerar posicionarte más como un guía que como un jefe.

Luego, algunas otras recomendaciones que no puedes dejar de lado tienen que ver con darle espacio para que exprese toda su creatividad que como joven seguro la tendrá, además de que apoyes sus ideas, que lo ayudes a trabajar mejor en equipo, que lo capacites en muchas de las tareas que le toca desarrollar, y que los conviertas también en clientes, a través de sus propios consumos, posicionándole como un comprador.