Las catástrofes como huracanes, tornados, fuertes tormentas, inundaciones e incendios pueden suceder en cualquier momento y a cualquiera de nosotros, y aunque estemos preparados por tener una póliza de seguros que nos protege en estos casos, siempre es importante saber cómo actuar de cara a los representantes de la aseguradora a la que debemos hacer la denuncia de la pérdida que hemos tenido.
Por ejemplo, lo primero que debes tener en cuenta es lo que se consideran las medidas preventivas del caso, entre las cuales están el hacer un inventario de tus pertenencias, que debes ir actualizando e informando a la compañía a medida que compres o te deshagas de cada cosa. De la misma forma, una buena prueba de ello es tener fotografías de todos los elementos, para que no existan dudas al respecto.
Por lo demás, ante la posibilidad de que haya una catástrofe, y para terminar de estar prevenidos, conviene que siempre tengas a mano el número de póliza y la información para contactar con tu compañía de seguros. Antes de hacerlo, lógicamente, nuestra recomendación es que te tomes el tiempo necesario de leer la póliza varias veces para ver que dice en concreto, además de la fecha límite para efectuar el reclamo.
Ahora bien, ya luego del desastre, no puedes dejar de tener en cuenta algunos aspectos básicos del proceder necesario, como por ejemplo, la necesidad de comunicarse de inmediato con el ajustador de seguros, además de documentar, con todos los detalles posibles, los daños que ha sufrido nuestra propiedad, también con fotos, videos, y todo lo que sea necesario.
Luego, como tú eres responsable por daños que ocurran después de una tormenta u otra catástrofe, conviene que hagas todos los arreglos menores que eviten problemas más grandes luego. Además, guarda los recibos de todos esos gastos para poder pedir que te los reembolsen más adelante, y así no poner el dinero de tu bolsillo.