Hace algunos días te traíamos una serie de consejos relacionados directamente con las típicas cenas que se suelen realizar cuando llega esta época del año entre los trabajadores de las distintas empresas, a fin de que pudieras aprovechar la ocasión para hacerte de buenas amistades en la compañía, y obtengas una mejora en tu salario, o que te tengan en cuenta para un ascenso. Pues bien, ahora la premisa será menos exigente, es decir, veremos cómo hacer que uno de estos encuentros no se conviertan en una pesadilla.

Lo primero que deberás tener en cuenta en este sentido es que, si bien puedes tener un montón de prejuicios previos, y sobre todo si se trata de la primera reunión de este tipo a la que concurres, te recomendamos que no apuestes por ningún tipo de extremos. O sea, no acudas excesivamente arreglada ni desarregladas, no te muestres feliz por demás ni triste, sino que te mantengas en una postura intermedia, medida.

El vestuario es uno de los elementos principales a tener en cuenta en estos casos, y particularmente te recomendamos que acudas vestida con estilo, con un toque personal, pero siempre dentro de una idea formal de tus prendas. Lógicamente, apenas entres, la principal ayuda que podemos darte es que, por ningún motivo del mundo, vayas a emborracharte en una cena de éstas.

También es sumamente necesario que sepas que no debes coquetear con ninguno de tus compañeros de trabajo, ya que probablemente al otro día no haya otro tema de conversación en la oficina. Incluso, si por nosotros fuera, te aconsejaríamos que no coqueteases con nadie en toda la velada, aunque pertenezca a otro grupo, la gente tiene facilidad de palabra en esas cosas.

Además, ten cuidado de lo que comentas y a quien se lo comentas, en especial si no conoces bien a la persona que tienes al lado, y para finalizar, obviamente, como regla general, lo mejor que puedes hacer es estar atenta a no hacer absolutamente nada de lo que creas que puedes llegar a arrepentirte al día siguiente.