Si estás trabajando en el desarrollo de tu propia compañía, y aún no sabes bien qué nombre vas a ponerle, entonces te recomendamos que sigas una serie de consejos que te traemos a continuación, los cuales han sido desarrollados específicamente para que logres una denominación que suene inclusiva, original, y atrayente para el público, de forma que sea un canal para atraer gente, y no para que perdamos clientes.

Por ejemplo, uno de los elementos que deberás tener en cuenta siempre que quieras ponerle tu nombre a una empresa, se encuentra directamente relacionado con que te olvides del alfabeto. De hecho, si bien es cierto que en algún momento era una ventaja que el nombre de nuestra empresa comenzara con la “a”, por los buscadores de manual, desde la llegada de la búsqueda electrónica por medio de Google y similares ya no se trata de una condición necesaria para tener éxito.

De la misma forma, si has pensado en alguna palabra en particular que te gustaría incluir en el nombre, te vamos a recomendar que busques todas las referencias que existen alrededor de la misma, tanto a nivel general como en ese rubro en particular. Incluso, nuestro consejo es que si has pensando en alguna palabra en inglés, lo olvides, ya que no todo el mundo lo habla, por lo que pueden no conocer su significado, no asociarlo a tu negocio, o no saber escribirlo al buscarlo.

La música de las palabras, en este caso del nombre de la empresa, también es sumamente importante. Debemos saber en este sentido que letras como la “s” o la “m” son más agradables al oído que la “j” o la “r”. También, no podemos dejar de aconsejarte que abandones cualquier intento de utilizar acrónimos con tu nombre.

Para finalizar, cuando hayas descartado todos los puntos anteriores, te sugerimos que revises de nuevo las referencias que existen acerca de las palabras que sigues teniendo en mente. Luego de ello sí, te aconsejamos que tengas en cuenta el alma del producto o del negocio que llevas adelante, y en última instancia, que lleves tus propuestas finales a un asesor lingüístico.