Buena parte de la imagen que da una empresa, de forma inevitable, son sus empleados. Por eso mismo, el tener la posibilidad de capacitarlos, habla un poco de las posibilidades a futuro de nuestra compañía, y en este sentido, queremos compartir contigo algunos trucos, consejos y pensamientos que te harán más sencillo el apostar por mejorar las herramientas a las que tienen acceso todos tus trabajadores.

Lo primero que debes considerar en estos casos, es que la capacitación de tus empleados no es un gasto, sino que se trata de una inversión. Por eso mismo verás que muchas firmas consideran que se trata de una posibilidad “opcional”, y aunque en verdad lo es, podemos perder más que un poco de dinero si nos les ofrecemos la chance de mejorar sus aptitudes.

Sin embargo, la capacitación de por sí tampoco tiene razón de ser, si previamente uno no ha realizado una evaluación, a conciencia, de cuáles son las necesidades que tiene la empresa en primer término, y los propios empleados en segundo lugar. Además, para asegurarte de que la capacitación realmente valga la pena, siempre será necesario que apuestes por la “cultura del aprendizaje” de todos tus trabajadores, en el día a día.

En el caso de que tu compañía cuenta con una dirección de “management”, será importante también que la misma se muestre de acuerdo con la posibilidad de una capacitación para tus empleados. Por otro lado, siempre es bueno en este tipo de casos comenzar desde lo más básico hasta lo más avanzado que tus empleados pueden llegar a necesitar saber, de modo tal que las primeras capacitaciones se pueden realizar con expertos que acudan a tu empresa.

De la misma forma, si estás decidido a promover la capacitación de tus empleados, no podemos dejar de aconsejarte que apuestes siempre por los instructores y materiales de calidad. En pocas palabras, conviene que lleves adelante una sola capacitación por año, de calidad, que tres sobre las cuales no estés tan seguro.