Elogiar empleado

A ver. Tienes tu empresa, poco a poco ha ido creciendo y has tenido que contratar a un empleado. De todos los que se probaron escogiste al que creías más preparado, y en las dos o tres semanas que lleva contigo te ha ayudado realmente a que todo ande mejor en el trabajo. Ahora bien, conviene elogiar su predisposición, o esa situación podría hacer que la relación se modifique de forma indefectible. Es mejor decirle que lo hace bien, o quedárnoslo nosotros?

Lo primero que se debe tener en cuenta en estos casos, es el contexto en el que se realiza el elogio. Verás, muchas veces la psicología sostiene que si tenemos un grupo de diez empleados, por decir un número, y estando todos ellos o varios presentes, elogiamos a uno, en realidad es más el daño que se causa a los demás que el beneficio emocional que obtiene el agraciado.

Justamente, un consejo que otorgan siempre los especialistas en estos casos, tiene que ver con que la administración de los elogios dentro de una empresa siempre se realiza mejor cuando son las propias puertas adentro las que delimitan su alcance. Es decir, cuando quieras decirle a tu empleado lo bien que hace si trabajo, se lo dices sólo a él, y siempre dentro del lugar de trabajo.

Otra cuestión a tener muy en cuenta. Los elogios pueden ser sumamente positivos siempre que se realicen cuando realmente se merecen, y en ocasiones particulares. Si cada vez que pasas cerca de tu empleado lo elogias, el pronto entenderá que en realidad no estás valorando su trabajo, sino que se trata más bien de una motivación encubierta.

Finalmente, una recomendación de nuestra parte es que, incluso cuando realices un elogio, intentes siempre mantener la distancia que debe existir entre el jefe y el empleado, y más aún, si se trata de un familiar, siempre también lo elogias dentro de la compañía. De esa forma lograrás aislar el efecto del elogio, y sus consecuencias que pueden resultar nocivas.