En las últimas horas, la Audiencia Provincial de Madrid ha anunciado que finalmente negará, a un centenar de afectados por la quiebra de Lehman Brothers y los bancos islandeses Kaupthing Bank y Landsbanki, la posibilidad de actuar de forma colectiva ante los tribunales, situación que anula por completo la sentencia que condenó a Bankinter a indemnizarles con 6,5 millones de euros.

De esta forma, y según la sentencia que fuera notificada de forma reciente, lo concreto es que los jueces entienden como correcto y válido el recurso presentado por el banco, y determinan que “las reclamaciones formuladas son susceptibles de resolución independiente, por fundarse en la existencia de contratos distintos con objeto diferente para evitar resoluciones contradictorias”.

Dada la situación, todas las personas que fueran más o menos afectadas por la situación, y que ahora mismo se encuentran representados por los bufetes de abogados Jausas y Zunzunegui, recurrirían en breve la sentencia ante el Tribunal Supremo, además de pedir una aclaración a la Audiencia Provincial de Madrid, acerca de la negación a entrar en el fondo del asunto, cuando incluso los abogados de Bankinter entendían la posibilidad de acumular las acciones de los perjudicados.

En este sentido, la Sección 21 bis de la Audiencia Provincial de Madrid, se ha encargado de dejar sin efecto entonces la sentencia dictada en enero de 2012 por el Juzgado de Primera Instancia número 87 de la capital española, aunque no examina específicamente otras cuestiones a analizar en los distintos recursos presentados, por lo que se deberá devolver a Bankinter el depósito de 6,5 millones de euros pagado para hacer frente a las pérdidas de sus clientes, que también entonces habían actuado de forma conjunta.

Bien vale destacarse igualmente, que en esta situación, Bankinter tuvo la obligación de depositar esta cantidad de dinero, con el objetivo de compensar la totalidad de las inversiones en acciones preferentes de los bancos islandeses, que quebraron el 13 de septiembre de 2008, y el 88% a los tenedores de bonos de Lehman Brothers, que anunció su bancarrota en la misma semana.