Dependencia de las tecnologías

Con las nuevas formas de trabajo están surgiendo también nuevas formas de dependencia. Y es que, existen trabajadores que lo pasan muy mal durante sus vacaciones porque echan de menos el correo electrónico, las llamadas constantes al teléfono móvil, o esa sensación de estar al tanto de solucionar los problemas a cada minuto.

La dependencia de las tecnologías como su propio nombre indica es una dependencia como otra cualquiera que además, resulta muy comprensible desde un punto de vista emocional. Y es que, hay personas que por sus propias circunstancias laborales dependen del ordenador, este es el caso, por ejemplo, de muchos trabajadores que ejercen su función cada día desde casa.

Toda dependencia es mala, por tanto, debes aprender a relativizar. No pasa nada porque no respondas a un correo a los diez minutos de haberlo recibido. Céntrate en tu bienestar porque de hecho, cuanto mejor estés tú también podrás rendir más dentro del ámbito laboral.

La tecnología es un medio, no un fin en sí mismo. Por el contrario, como decía Kant, el hombre sí es un ser en sí mismo, es decir, el valor de la persona no se basa en la utilidad sino en su dignidad y en su bondad.

Imagen: Webtaller

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