euro.jpegLa moneda de la Unión Económica y Monetaria recorre territorios desconocidos llegando a los 1,40 dólares y confirmándose como valor refugio ante las turbulencias, la desconfianza y unos tipos de interés mayores que los prescritos al otro lado del Atlántico. Lejos quedan los tiempos en los que al nacer a 1,20 billetes verdes muchos creyeron que había un exceso de optimismo en las cotizaciones.

Con estas variaciones sostenidas en el tiempo se abre camino para la irrupción del arbitraje en los mercados monetarios y se confirma la tendencia al dumping “inverso” de muchos operadores por todos conocidos. Esta práctica consiste en ofrecer un mismo producto en dos mercados a precios diferentes en función de parámetros no netamente económicos. Así sucede con el archifamoso iPod que clona precio de venta al público en cuanto a cifras de dólares y euros sin ajustarlo de acuerdo a las nuevas condiciones.

Esta estrategia proporciona a las empresas beneficios extraordinarios y, sin embargo, convierten en un chollo los viajes de compras al extranjero denominado en dólares, las importaciones y  las transacciones por internet que usan la moneda americana como referencia.

Ya hace tiempo que se podía observar publicidad incitando a viajar a Nueva York para comprar aprovechando el tirón del euro. Lástima que sea tan antipático ir a los Estados Unidos debido a las normas antiterroristas.