Nadie duda de la todavía complicada coyuntura económica en la que nos encontramos, la furia del desempleo continua desbocada y la insaciable voracidad de los bancos no cesa en sus ansias de continuar con los desahucios y acaparar todo el dinero que entra en la economía española. Aun así, es memorable la energía que demuestran cada día las empresas españolas, tanto las pymes como las grandes, reconocidas en los mercados internacionales. Cabría la posibilidad de lanzar un canto al optimismo, tan es así que se van aclarando los parámetros determinantes de una remota salida de la crisis, los bancos después del informe de la auditoría de Oliver Wymann ya saben cómo se encuentran sus necesidades de capitalización, y se crea el banco malo definitivamente, confiemos en una disciplinada conducta en la gestión de esta nueva situación que tanto sudor y lagrimas ha costado sacar adelante.

De otro lado, se habla y bien de algunas empresas españolas en los medios financieros internacionales, léase el Financial Times y el Wall Street Journal, en dichos medios destaca el buen hacer y el fino management de Mercadona, empresa asentada en la Comunidad Valenciana, les gusta el modelo renano de gestión empresarial, creciendo en empleados, ventas y beneficios. Otra empresa que es noticia, también instalada en esta comunidad nuestra es la fábrica de automóviles FORD, una reciente decisión de la división Ford Europa, dentro de su plan de reestructuración multinacional considera más competitiva la factoría de Almussafes, esta ganará tres modelos, perderá uno y aumentará el número de trabajadores para el año 2014. De estas decisiones se desprende que dentro del proceso de transformación de Europa, tanto la productividad como la competitividad de todos los factores de producción está fortaleciendo paulatinamente nuestro tejido industrial, encarando con seguridad los pasos de salida del túnel, para dentro de un par de años. Confiemos y vigilemos muy de cerca el comportamiento de nuestra clase política, que traten de evitar continuar con las tonterías nacionalistas y se pongan a trabajar de una vez por este país, que se demuestra una vez más que si tiene capacidad y energía para seguir creciendo, necesitamos la cooperación de nuestros socios de la eurozona evitando una desviación en nuestros costes financieros, después de lo de la Ford los socios belgas no deben estar muy contentos pues les hemos causado el cierre de la planta de Genk, con lo cual este replanteamiento de la producción se cobrará 4.500 empleos directos.

En Londres también asistimos a una situación de crisis en la fabricación de los taxis, de los “black cabs”, las históricas taxis negros. La empresa que los fabrica atraviesa una situación muy delicada, Manganese Bronze ha presentado un concurso de acreedores por no poder hacer frente a sus deudas. De modo que las compañías Mercedes y Nissan se encuentran negociando la posibilidad de continuar su fabricación en España. Acabamos este rosario empresarial de buena noticias, sobre la visita del Rey Juan Carlos a la India, le acompañan un grupo de empresarios y algunos ministros (Exteriores, Defensa, Industria y Fomento), el mensaje es animar al gobierno de India a invertir en España, como gran país emergente que es, y también tratar de cerrar importantes contratos para la construcción y mejora de sus obsoletos trenes, construir una línea de AVE Bombay-Delhi, etc.

Me gusta una reflexión de Albert Einstein, y que la ha citado Isabel Estapé en un reciente artículo, y dice así: la crisis es la mejor bendición que puede sucederles a personas y países porque la crisis trae progreso. En ello estamos, si de algo han de servir los recortes y las reformas económicas.