El Consejo Europeo ha acordado incrementar las interconexiones de la Península Ibérica con el resto de Europa desde los actuales 1.400 MW hasta los 8.000 MW, es decir, cerca de un 10 por ciento de la capacidad total.

El acuerdo prevé aumentar las conexiones con Francia y estudiarlo con Reino Unido e Italia. Red Eléctrica, la portuguesa REN y la gala RTE pactan unos objetivos comunes de nuevas líneas.
Según el Consejo Europeo se trata de una medida urgente, que cofinanciará el Consejo en aquellos proyectos en los que la ejecución no sea suficiente para alcanzar el objetivo del 10 por ciento en el año 2020, lo que supone que se incluirán con carácter prioritario en la lista de los calificados de interés común.
Los tres operadores del sistema Red Eléctrica de España, Redes Energéticas Nacionais (REN) y Réseau du transport d’electricité (RTE) han sellado un acuerdo para alcanzar dicho 10 por ciento de interconexión en el año 2020 y el 15 por ciento en 2030. Los nuevos proyectos planteados por los tres gestores del sistema supondrán una inversión total de entre 4.500 y 5.000 millones de euros.
La Comisión, además, tendrá que informar sobre las posibles fuentes de financiación y el Consejo les invitará a que presenten propuestas dentro de los límites de los instrumentos del marco financiero plurianual de la Unión Europea.
Algunas de las nuevas conexiones son la línea de alta tensión de Sta. Llogaia (España) – Baixas (Francia); el enlace submarino por el Golfo de Vizcaya, entre Aquitania (Francia) y Gatica (España); Navarra (España) – Burdeos (Francia), en este caso un doble circuito con una capacidad termal de cada uno de 1.800 MVA.
Y dentro de la lista de proyectos a ser considerados como de interés común figuran el enlace submarino entre España-Gran Bretaña; otro entre Gran Bretaña-Iberia («BRITIB») Interconnector Proyecto y el conocido como Galicia Ibérica Renovables Exportación de Energía (GIBREX), así como interconexiones con Magreb.