Las cifras del Instituto Nacional de Estadística son concluyentes: el efecto del adelanto de las elecciones fue poco más que la algarabía pasajera de algunos, y las carteras nuevamente se ponen a resguardo. El crecimiento del PIB español se sitúo sin variaciones en el tercer trimestre del año.

España no crece, y se ralentiza: en relación con el trimestre pasado, la economía perdió fuelle en un 0,2%. Y si bien se mantiene en una tasa de crecimiento interanual del 0,8%, este dato hace que de nuevo se revisen a la baja las perspectivas de crecimiento para este año, y nos ubicaremos (en el mejor de los escenarios) en un 0,7%.

Malas perspectivas para el último tirón del consumo: la época navideña, última oportunidad para que los negocios y las empresas reciban un poco de oxígeno. A pesar de la crisis de confianza en los candidatos del 20-N (los socialistas por la era Zapatero, y los populares debido a que a Rajoy le gusta exhibirse como un villano corporativo sin gracia), las familias reconocen que van a gastar un poco más que el año pasado estas navidades…

 

También te puede interesar:
Es oficial: España entra en recesión