A la hora de llevar a cabo una negociación, bien entre trabajadores y empresario, o bien entre empresarios, se suelen dividir en varias fases el distinto proceso de modo que pueden separarse en cuatro fases que son:

  • Fase previa: En esta fase se trata de tener claro lo que buscamos y conocer bien lo que desea la otra parte. Es más bien informativa ya que vamos a saber lo que cada parte quiere.
  • Fase de preparación: se trata de conseguir una serie de objetivos como son: Lograr una atmósfera cordial, basada en las prácticas sociales; Crear un clima que facilite la colaboración y evite la hostilidad y la postura defensiva que puede echar a perder la subsiguiente colaboración; Conseguir gran parte del clima de cordialidad y viveza que resulta propicio para la colaboración y los negocios; etc.
  • Primera fase: En la primera fase, los aspectos a tratar suelen ser los más generales y aquellos que afectan a ambas partes sin llegar a entrar en detalle sobre las mismas. En esta se pueden tratar temas como quién va a presidir las reuniones o el orden del día.
  • Segunda fase: Aquí tenemos la negociación propiamente dicha donde se van a tratar los problemas y las posibles soluciones que se les puedan dar a los mismos.
  • Tercera fase: Llamada de desenlace. En esta última fase, los negociadores se dan cuenta de que han llegado a un punto sin retorno y que deben llegar a un acuerdo (o bien cerrar la reunión y volver a convocar otra).
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