Cuando hay un conflicto entre trabajador y empresa, lo más normal es que se trate de negociar, de poner en común los intereses de cada uno y ceder un poco cada para alcanzar una solución, que no siempre es posible.

Sin embargo, ¿conoces las formas que hay de mediar en un conflicto? No solo existe la mediación y la conciliación sino que hay otros más que pueden ayudar a tener una solución factible para ambas partes sin que llegue al caso de ser un proceso más legal. Las formas de mediar son:

El acuerdo. La negociación directa es el procedimiento más primario del proceso de negociación y consiste en que las partes enfrentadas, directamente o a través de sus representantes, sin intervención externa, realizan contactos para dar una solución libremente aceptada por ellas a la controversia.

Negociación asistida. A veces, la buena fe de las partes no es suficiente para alcanzar el acuerdo y es necesario recurrir a asistentes externos que favorecen la negociación son sustituirla.

Conciliación. Consiste en la intervención de un tercero al que se denomina conciliador con la única función de propiciar y presenciar, en su caso, que no se cierren los canales de comunicación pero sin terciar entre las partes ni proponer soluciones.

Mediación. Implica un paso más pues, el tercero que interviene, además de realizar las funciones propias de la conciliación, como función añadida ofrece propuestas a las partes pudiendo elegir éstas la que les parezca conveniente. Lo que caracteriza a la mediación es que el mediador no se limita a convocar a las partes sino que ha de realizar una propuesta de solución. Dicha propuesta se basará normalmente en derecho pero también utiliza criterios de equidad ya que la solución del conflicto no tiene lugar con la propuesta sino que es necesario que las partes la acepten.