Aunque pocos de nosotros lo sabemos, y sólo algunos más han vivido esa época, en algún momento los móviles compactos y modernos que conocemos hoy en día tenían aparatosas antenas que llegaban a ser más grandes que ellos mismos. Sin embargo, el que hayan desaparecido para bien de nuestro bolsillos se lo debemos a la firma española Fractus, y ahora la misma ha vuelto a ser noticia, por el avance del duelo judicial que poseía con Samsung.

En tal caso, lo que sucede es que aquella creación del fundador de Fractus, Carles Puente, que en su momento ha sido nominado a Mejor Inventor por la OEP, le llevó a enfrentarse ante los tribunales internacionales con una de las principales empresas de móviles de todo el mundo, y la que de hecho más vende en la actualidad, la surcoreana Samsung.

Fractus Samsung

Fractus, a la que podríamos definir como una spin off de la Universidad Politécnica de Cataluña, fue la primer compañía en todo el planeta en presentar una patente de la antena fractal. Desde luego, se trata de un adelanto tecnológico de excepción, pues del mismo se han valido en la última década una enorme cantidad de fabricantes de distintos tipos de terminales como smartphones, tablets y eReaders, entre otros.

Juicio con Samsung

Ahora bien, si antes decíamos que cientos de empresas se beneficiaron de este desarrollo de Fractus, está claro que muchas de ellas son multinacionales que creen que pueden saltearse las reglas del mercado sin perjuicios posteriores. Por este motivo, Fractus levantó cargos contra diez de los principales fabricantes de móviles del mundo por supuesta violación de patentes, y aunque con nueve de ellos arregló extraoficialmente, la gente de Samsung se resistía a pagar.

Ahora, luego de que un tribunal de Texas obligara a Samsung a pagar cerca de 30 millones de euros a la firma, que ha facturado por su cuenta unos 10 millones de euros este año, ambas han llegado a un acuerdo final.