Según una interesante propuesta de real decreto donde detalla las características de los llamados grupos mutuales, elaborada ni más ni menos que por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, se estima no sólo que las fusiones virtuales de mutuas de seguros empiezan a cobrar forma, sino también que las mismas podrían conformarse en una salida a la crisis por la próxima década para estas compañías.

Cabe destacarse en este sentido que el informe, que tiene como objetivo, entre otras cosas, el completar la nueva Ley de Supervisión de Seguros Privados, y se espera que tome vigencia hacia fines de este año, cuenta entre sus detalles con el hecho de que se establecería que “la duración mínima del contrato de grupo mutual será de 10 años”, al tiempo que “si alguna entidad participante en la alianza cambia de opinión y opta por abandonar el grupo deberá avisarlo con dos años de antelación”.

Al mismo tiempo, también se especifica que estas mutuales estarán regidas, en su funcionamiento, por la existencia de distintos contratos, mediante los cuales se comenzará a determinar que tipo de vínculo se concibe alrededor de temáticas como “estrategia de negocio, decisiones financieras, medidas de control interno y gestión de riesgos”, especificando además las penalizaciones que serían aplicables por la baja de una de las firmas que componen el grupo.

Sin embargo, y más allá de todas estas cuestiones que no hacen más que a un borrador, aunque el mismo podría ser luego aprobado como Real Decreto, se estima la presencia de una exigencia acerca de que las compañías integrantes de un grupo mutual deberán mantener “un compromiso mutuo de solvencia y liquidez que alcance como mínimo el 40% de los fondos de cada una”.

El “problema” en este caso es que esta especie de seguro no se considerará resuelta sino hasta que cada una de las firmas que forman la mutual pongan sobre la mesafondos inmediatamente disponibles, de al menos un 40% de sus beneficios”.