Ayer la empresa española Gas Natural Fenosa anunció la oferta pública de adquisición (OPA) de la distribuidora de electricidad chilena Compañía General de Electricidad (CGE). Se trata de la mayor operación de la gasista en el extranjero de toda su historia, lo que le garantiza “la entrada en un mercado energético clave”.

Fuente: commons.wikimedia.org//
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Gas Natural llegó a un acuerdo con los accionistas que controlan General de Electricidad, S.A. (CGE), es decir, con Grupo Familia Marín, Grupo Almería y Grupo Familia Pérez Cruz, que representan aproximadamente el 54,19% capital social, suscribiendo un Contrato de Promesa de Compraventa en virtud del cual la multinacional energética española se compromete a lanzar una Oferta Pública de Adquisición sobre la totalidad del capital social de la empresa y los vendedores a vender irrevocablemente sus acciones en el marco de dicha oferta.

La oferta se hace por el 100% de las acciones de CGE a un precio en efectivo de 4.700 pesos chilenos por acción (6,27 euros), lo que implica una valoración de la compañía en unos 2.600 millones de euros aproximadamente.

Esta operación está sujeta a una serie de condiciones habituales en este tipo de contratos, como es la previsión del cierre de la compañía durante la segunda quincena de noviembre.

Para que la opa se lleve a cabo, la multinacional energética española Gas Natural Fenosa tendrá que conseguir adquirir al menos el 51% de las acciones de CGE, según se ha conocido en el hecho esencial que la empresa española ha enviado al regulador chileno, la Superintendencia de Valores y Seguros.

Por tanto, en caso de alcanzarse un grado de aceptación del 100%, la adquisición implicaría un desembolso de aproximadamente 2.600 millones de euros. Siendo el tamaño total de la operación, incluyendo la deuda consolidada de la Compañía General de Electricidad (CGE) y la participación minoritaria de sus filiales, de aproximadamente 6.000 millones de euros.