Una noticia divulgada por Freakonomics nos descubre los resultados de un estudio realizado por un grupo combinado de estudiosos de las universidades de Harvard y Columbia: el dinero puede hacernos felices, sí, pero si lo gastamos en otros.
El estudio del comportamiento de 600 consumidores norteamericanos arroja resultados sorprendentes: por encima de lo que se posee, no hay nada que haga más feliz a la mayoría que gastar en la felicidad de otros. La experiencia consistió en pedir a estos 600 voluntarios llevar un registro mensual de sus ingresos, del dinero que gastaban en sí mismos y de los gastos que realizaban en otros (regalos, caridad, donaciones…), a la par de registrar su “índice de felicidad”. El resultado: aquellos que gastaban en otros de dijeron más felices que los que destinaban sus ganancias para sí mismos, sin importar el monto de su sueldo mensual.
En una segunda etapa, el mismo estudio se realizó en empleados que recibían un bono anual que iba de los 3 mil a los ocho mil dólares, y el resultado fue similar: independientemente del monto ganado, la sola perspectiva de destinar una parte a los demás, producía mayor felicidad.
Finalmente, los investigadores dieron pequeñas cantidades de dinero a los voluntarios, y les indicaron a unos destinarlos a regalos, y a otros a sí mismos. La experiencia, nuevamente, arrojó el mismo resultado: incluso un gasto mínimo de 5 dólares en otra persona produce índices de felicidad notables.

Esto explicaría, según el estudio, porque aunque los ingresos aumentan en los países del primer mundo, el índice de contento se mantiene cada vez más bajo.

He aquí una inversión que siempre dará beneficios.