Según han anunciado los ejecutivos de Google en las últimas horas, las PYMES con menos de diez empleados ya no podrán usar la suite de productividad Google Apps de forma gratuita, como hasta ahora, de forma tal que se les cobrará el mismo precio que pagan las grandes multinacionales para poder hacerse con sus herramientas, lo que supone un golpe evidente a las muchas firmas que se aprovechaban de estos desarrollos.

De hecho, considerando la buena aceptación que las tecnologías de Google vienen teniendo en las empresas de la mayor parte de los rubros dentro de la industria nacional, esta noticia ha caído como un baldazo de agua fría, no tanto por el tener que abonar Google Apps for Business, que tiene un coso de 50 dólares por usuario y año, lo que no es demasiado, sino por la crisis financiera internacional que rodea al sector.

“Para las empresas, en lugar de dos versiones habrá una. Las compañías de todos los tamaños que se suscriban a nuestra versión de pago, que incluye soporte 24/7 telefónico de cualquier tema, una bandeja de entrada de 25GB y una garantía de operatibilidad del 99,9% sin tiempo de inactividad programado, podrán acogerse a un precio de 50 dólares” reza justamente el comunicado oficial de Google al respecto.

Sin embargo, y dada la desazón de los usuarios, se hacía previsible alguna explicación que, en palabras de Google, fue la siguiente: “cuando lanzamos la versión Premium Business mantuvimos nuestra versión básica gratuita también. Tanto las empresas como las personas se inscribieron en esta versión, pero el tiempo ha demostrado que, en la práctica, la experiencia no es del todo buena para ninguno de los grupos”.

Esta modificación en las políticas de sus productos de Google, en tanto, responde según los especialistas a la “necesidad” de monetizar su suite de productividad, una de las más famosas del mercado.