Comer oficina

Antiguamente era el hombre quien salía a trabajar para regresar al momento del almuerzo a su casa donde se topaba con un plato de comidas elaborado por su mujer, quien se quedaba en el hogar realizando tareas de mantenimiento y limpieza.

Muy lejos de ello, la realidad actualmente es otra, debido a que tanto hombres como mujeres trabajan y dado que la mayoría de los empleados no vuelven a su hogar para almorzar sino que deben realizar la ingesta dentro del establecimiento de su trabajo, lo cual puede traer aparejado consecuencias nocivas para la salud si no se tienen en cuenta ciertos recaudos.

Si la solución siempre es optar por un local de comidas rápidas al momento de almorzar, sabemos que no tardará mucho tiempo para que nuestro organismo empiece a sufrir las consecuencias negativas: falta de hierro y vitaminas, aumento de peso a causa de las frituras y grasas, estimulación del apetito, entre algunas otras tantas cuestiones.

Para evitar ello, recomendamos armar viandas para llevar al trabajo. ¿Cómo organizarse para poder lograrlo?; he aquí algunos tips útiles:

  • El fin de semana, puede llegar a ser un momento especial para preparar las viandas para llevar en la semana laboral ya que generalmente disponemos de mayor tiempo durante estos días libres.
  • Realizar las comidas y separarlas en bolsas pueden resolverte el problema, si en tu hogar hay un freezer y en tu trabajo un microondas para descongelar y calentar la preparación.
  • Otra manera fácil y rápida de armar viandas resulta utilizando alimentos congelados (granos de choclo, espinaca, zanahoria, chauchas, entre otras) y enlatados (arvejas, palmitos, choclo, atún) de modo de trasportar únicamente las latas o paquetes y mezclar los alimentos ya en el trabajo.
    Incluso podemos de este modo contar con un postre o colación eligiendo duraznos, ananá o cóctel de frutas enlatadas, en su versión light.
  • Otra posibilidad es prepararse una vianda sencilla durante la noche anterior. ¿Ejemplos?: ensalada de arroz integral, tomate, atún y lechuga; ensalada de pollo y hojas verdes; porción individual de tarta de verduras; porción individual de tortilla de zapallitos; ensalada de lentejas, huevo y tomate; soufflé de choclo o zapallo, entre otras múltiples opciones.