arte.jpgHace apenas unos días nos hacíamos eco de lo que vienen llamándose inversiones emocionales y veíamos una clara ligazón con las denominadas inversiones alternativas considerando a éstas como aquellas que se centran en bienes físicos revalorizables con el paso del tiempoy susceptibles de coleccionar. Es decir, los bienes tangibles (monedas, cuadros, esculturas, sellos,…) que tantos beneficios y quebraderos de cabeza han dado a mucha gente casi a partes iguales.

También decíamos que pese a los casos tan sonados de Fórum, Afinsa, Arte y Naturaleza o algún otro, sigue existiendo mercado para invertir en ello tomando las debidas precauciones. En este sentido, se suelen destacar algunas normas importantes a seguir como pueden ser:

– Comprobar la autenticidad de la pieza;

– Buen estado de conservación;

– Rareza y escasez;

– Prestigio del artista.

Visto así parece fácil si se tiene afición o se dispone de tiempo para todo ese tipo de comprobaciones y pesquisas pero lo más sencillo es ponerlo en manos de un verdadero experto en el que tengamos confianza, mucha confianza.

En todo caso, queremos transmitir la sensación de que no hay inversiones descartables porque sí o debido a problemas coyunturales. Y en este asunto de las inversiones alternativas sigue habiendo todo un mundo por explorar.