De todos es sabido que Alemania es la locomotora de la economía del viejo continente y que cualquier síntoma de debilidad en ella, salpica al resto de países de Europa, cosa que podría pasar en cualquier momento debido a los últimos informes emitidos por el Ministerio de Economía alemán en el que se explica que la economía de ese país ha sufrido un ligero parón en el segundo trimestre del año, un parón que en parte ha sido provocado por ciertos factores externos.

Estos datos son totalmente opuestos a los emitidos en el primer trimestre del año, donde los números mostraban una aceleración de la economía alemana del 0,8%, unos datos que estaban por encima de lo esperado.

economia alemana

El presidente de la patronal alemana, Ingo Kramer, ha explicado que una economía que de forma general marcha bien en cualquier momento puede tener alguna caída debido a ciertos factores externos que están fuera de su control. Con estas palabras se está refiriendo al conflicto entre Ucrania y Rusia y que afecta a la industria alemana, así como la nueva entrada en recesión de la economía Italiana o el estancamiento de la economía francesa.

A juicio de Kramer, el producto interior bruto de Alemania crecerá este año entorno al 2% tal y como estaba previsto, pero donde ya no es tan optimista es en los resultados futuros, ya que las previsiones para próximos años pueden verse afectadas por este contratiempo.

En lo que todo los expertos están de acuerdo es en el pesimismo de que este frenazo no traerá nada bueno para el resto de las economías europeas, que tras unos años de dura crisis, parecían que poco a poco iban sacando la cabeza a flote.