Desde que estalló la crisis financiera en nuestro país, uno de los sectores que más lo está sufriendo no es otro que el sector inmobiliario. Hasta el año 2007, año en el que la crisis llegó de lleno, en España se vendía todo lo que se construía a precios desorbitados. El precio de la vivienda subía mes a mes hasta llegar a máximos históricos antes del problema de la burbuja inmobiliaria. Desde entonces, el precio de la vivienda no ha hecho más que bajar, tal y como se demuestra en el último estudio del sector donde nos encontramos que en el último mes de julio, el precio de la vivienda volvió a caer un 4,4% en comparación con el mismo mes del pasado año, lo que supone que desde el inicio de la crisis, el precio de la vivienda ha caído un 40,3%.

Esta caída es aún mayor que la registrada en el mes de junio donde la caída fue de un 3%. Esto es debido a la subida que sufrió este índice entre junio y julio del pasado año 2013, situación que no se ha repetido este año. A pesar de estos datos, el ajusto de julio fue más moderado que el descenso del 9,2% con el que finalizó 2013.

Respecto a las zonas donde la caída fue más pronunciada siguen estando los municipios de la Costa Mediterránea que sufrieron un descenso del 7,7% respecto al mismo periodo del pasado año. Tras estos, se encuentras las grandes ciudades y sus áreas metropolitanas con un descenso del 5,4% y 5,2% respectivamente.

Por su parte, las regiones donde los precios tuvieron un comportamiento inverso y los precios subieron fueron Baleares y Canarias cuyo comportamiento trajo consigo un avance interanual del 4,2%.