Desde los años 70 hasta la actualidad podemos afirmar que la gestión del trabajo ha experimentado una evolución realmente sorprendente. Aunque en su mayor parte esta evolución está ligada a la tecnología, lo cierto es que son muchos los ámbitos que han contribuido a este gran cambio a nivel de gestión, especialmente en lo referente a la gestión del trabajo.

Hace pocas décadas las oficinas y empresas se gestionaban de manera manual, con máquinas de escribir, teléfonos fijos y una gran cantidad de documentación en papel que hacía que la productividad fuera muy inferior a la actual. Esto perjudicaba la marcha de los negocios al necesitar de un uso intensivo de personal en labores de gestión con el consiguiente coste para la empresa.

gestión del trabajo

En la actualidad la situación es muy distinta y la tecnología ha revolucionado la forma en la que se gestionan las organizaciones. Algunos de los cambios más destacables que confirman el salto hacia adelante en la gestión del trabajo son los siguientes:

Uso de equipos informáticos

La llegada de los primeros equipos informáticos u ordenadores  a las empresas fue visto como algo futurista y que supondría un cambio cualitativo y cuantitativo de enorme importancia. Lo cierto es que esas previsiones no se equivocaron y el uso de equipos informáticos se ha convertido en algo totalmente imprescindible en buena parte de los puestos de trabajo relacionados con la gestión del trabajo. La elaboración de documentación en programas de edición de texto o el uso de hojas de cálculo aceleraron un buen número de gestiones del día a día logrando una mayor productividad.

Un software para cada necesidad

En la actualidad la mayor parte de la gestión del trabajo se lleva a cabo a través del uso de softwares. Prácticamente podemos afirmar que existe un software para cada necesidad, ya que existen programas informáticos para realizar nóminas, para gestionar la contabilidad del negocio o para emitir las facturas necesarias en una pequeña y mediana empresa. Puedes leer más aquí para encontrar algunas de las utilidades más importantes que el uso de un software de gestión puede aportar a cualquier negocio, desde los pequeños a los grandes pasando por los medianos.

Internet

La llegada de Internet a la gestión del trabajo en las empresas supuso un antes y un después en la selección de candidatos o en las comunicaciones internas entre los empleados de una misma empresa. Atrás quedaban los años en los que los teléfonos fijos de cada puesto sonaban constantemente molestando al resto de compañeros de oficina que compartían el mismo espacio gracias a la llegada del correo electrónico. La existencia de portales de empleo también ha permitido a las empresas encontrar candidatos idóneos para el puesto de manera mucho más rápida que poniendo un anuncio en la prensa local.

Revolución en las comunicaciones

Las comunicaciones internas y externas de las empresas también han sido una de las grandes beneficiadas. El uso intensivo de Internet, la llegada del teléfono móvil o las llamadas VoIP han sido determinantes para que exista un mayor flujo de comunicación con los empleados por parte de la propia empresa, entre los empleados por sus propias labores así como de la empresa con sus clientes y proveedores externos. Esta revolución a todos los niveles en las comunicaciones supuso la llegada del siglo XXI a las empresas y a día de hoy no paran de surgir innovaciones que prometen llevar más allá lo conseguido hasta el momento.

Tendencia hacia desexternalizar servicios

Relacionado con el punto anterior, podemos afirmar que las comunicaciones ágiles e instantáneas a través de múltiples dispositivos están permitiendo a las empresas externalizar servicios relacionados con la gestión del trabajo. Esto permite a las empresas ahorrar en costes y recibir un nivel de servicio similar sin la necesidad de tener un departamento dedicado a esta tarea. La llegada del teletrabajo junto con la externalización de servicios están convirtiendo a las oficinas en lugares cada vez menos importantes para las empresas aportando una gran flexibilidad a los empleados, algo que sin duda está fomentando una mayor conciliación entre trabajo y familia y una mayor productividad.

Estos podrían ser algunos de los cambios más importantes relacionados con la gestión del trabajo o la gestión empresarial en las empresas en los últimos 50 años. Cambios que pronto podrían quedarse obsoletos ante el imparable avance tecnológico.