invento.jpg 

Innovar en España es complejo. No tenemos una tradición generalizada de hacerlo y nos sentimos como un bicho raro cuando imaginamos algo y deseamos llevarlo a la práctica. No es que haya cortapisas de nadie en especial, pero tampoco hay un caldo de cultivo que estimule la creación y el desarrollo de proyectos.

Pero parece que la cultura empresarial va cambiando en nuestro país. Durante el período 2004-2006 el 25,3% de las empresas españolas, es decir, una de cada cuatro, fueron innovadoras en productos o procesos, porcentaje que se eleva al 27,5% si adicionalmente se consideran las empresas con innovaciones en curso o no exitosas.

En el análisis de las empresas innovadoras por rama de actividad, se observa que, en el caso del sector industrial, el 59,7% de las empresas de química y el 58,4% de las empresas de fabricación de equipos electrónicos fueron innovadoras en algún aspecto. En el sector servicios destacaron las empresas de I+D (con un 75,5% de empresas innovadoras) y las de actividades informáticas (con un 49,1%).