pic-rumor.bmpEn tiempos como los que vivimos, la incertidumbre y la compulsión son los motores de la Bolsa, y los rumores su catalizador. ¿Ya se olvidaron los vaivenes de Colonial, sube que baja, ante la posibilidad de una opa que nunca llegó a ninguna parte? Sí, aquella lanzaba en teoría por un grupo de Dubaí, y que resultó más infundada que cualquier leyenda urbana. Pero el sobreprecio nadie se lo quita.

Como la Comisión Nacional del Mercado de Valores no realiza ningún esfuerzo por regular la información generada sobre la Bolsa, el rumor campea a su gusto, y es quien decide, más que los cansinos análisis técnicos o la trayectoria de un valor, las cotizaciones, las compras y las ventas.

Lo curioso es que la mayor parte de esos rumores se generan desde la prensa financiera. ¿Un ejemplo? Últimamente los mexicanos son los protagonistas preferidos de estas especulaciones. Hemos leido y escuchados dos “noticias” que habrán movido a más de uno a comprar: el inminente desembarco del potentado de los medios de comunicación, Carlos Slim y la opa de un grupo azteca sobre el Banco Popular.

Lo peor son las razones para crear estos infundados por parte de la prensa: el mero deseo de atraer lectores si las predicciones al aire dan en el blanco.

¿Y si no? Bueno, ya se sabe cómo es el mercado, con todos esos rumores creados por brookers y analistas que tan poco saben de la materia…

Fuente | Especulacion.org