Numerosas son las disfunciones del mercado laboral en España, ya existentes antes de la crisis y que se han agravado con ella.

Fuente: actualidadempleo.es
Fuente: actualidadempleo.es

En primer lugar alto nivel de desempleo. Con la crisis hemos llegado a una tasa de paro del 27%, cuando en 2007 estábamos por debajo del 8%, porcentaje aún así muy elevado respecto a otros países.

Las circunstancias que podrían explicar que en una etapa en la que economía crecía a un 4%, la tasa de desempleo mínima fuera tan alta respecto a los otros países, es en primer lugar nuestro tejido productivo, caracterizado por el limitado y escaso peso de la industria, así como actividades con poco valor añadido; en segundo lugar, economía sumergida muy elevado en los países del sur de Europa; y en tercer lugar , el crecimiento de la población activa, sobre todo en los años 80-90 con la incorporación de la mujer en el mercado de trabajo y extranjeros. Hay mucha gente que quiere trabajar, y el tejido productivo no tiene para absorber a tanta gente.

El segundo problema es la dualidad. A principio de siglo la tasa de temporalidad estaba cerca del 35% , mientras que en otros países de nuestro entorno estaban en el 12%. La reforma del 2006 palió un poco la temporalidad, pero no de forma intensa. Ahora se sitúa por debajo del 23%, esto es así porque las empresas cuando estalla la crisis, primero despiden a los contratados temporales. Actualmente se concibe en la sociedad que hay unos indefinidos privilegiados y unos temporales que son los precarios.

Los temporales son las victimas del sistema, pero esto no es así del todo, porque ahora los indefinidos son los que más empleo han perdido. En 2009 si que es cierto que lo que más se destruyó fue contratos temporales, pero en 2010 fue todo lo contrario, y en la actualidad está en equilibrio. Economistas han propuesto un único contrato indefinido, acabando con las distintas modalidades contractuales. No obstante, este contrato único tiene características no muy buenas para los ciudadanos, sobre todo en el ámbito de la indemnización, de los costes extintivos a favor del empresario.

Otra problemática es la utilización del despido como principal instrumento de ajuste empresarial, sin dar relevancia a la flexibilidad interna, como es la movilidad funcional, ajuste salarial o de jornada, suspensión de la actividad durante un tiempo para poder equilibrar la situación,…además, si hay un tejido productivo de poca calidad, es mucho más difícil recurrir a este tipo de instrumentos. Por ejemplo en Alemania, un tejido muy superior al español, sí se utilizan desde hace décadas, y de manera razonablemente satisfactoria.

Una de las cosas mas problemáticas es la articulación de la negociación colectiva, que ha sufrido una gran reforma en 2012, apostando sobre todo por el convenio empresarial.

El bajo nivel de formación de los trabajadores, también influye teniendo repercusión en bajos salarios y baja productividad; anteriormente afectaba en mayor medida a las mujeres, ya que estábamos ante una sociedad más machista que ahora. El boom inmobiliario, permitió durante unos años el espejismo del crecimiento de los salarios, gente sin formación con un puesto bastante bueno.