Durante décadas, el funcionamiento normal de una empresa indicaba que cuando se abría un puesto de trabajo nuevo dentro de la misma, se solicitaba a los interesados que presentaran sus CVs y todos los elementos previos a una consulta con algunos de sus superiores, quienes escogían al que consideraban más preparado. Sin embargo, la llegada de las nuevas tecnologías ha determinado que los ordenadores comiencen a realizar estas tareas.

De hecho, es creciente el número de empresas importante en el mundo entero que utilizan distintos softwares especialmente desarrollados para poder reclutar a sus empleados, y que en la mayoría de los casos admiten haber conseguido un menor margen de error, ya que las máquinas tienen en cuenta algunos factores que a los seres humanos se nos pueden llegar a pasar de largo.

Lo cierto del caso es que si bien cuando uno llena una solicitud de empleo, la idea es que alguien la lea, en estas situaciones no será más que una máquina nuestro interlocutor para obtener o no el puesto. Esto se debe, por ejemplo, al creciente número en la demanda para cada uno de los puestos, y la disminución de los espacios de trabajo que existen como consecuencia de la crisis económica actual.

Muchos de estos programas, los cuales son definidos como “de seguimiento”, lo que hacen es escanear el CV, y decidir paso a paso quienes son los candidatos que se encuentran mejor calificados para cada uno de los aspectos a evaluar, por lo que se van sucediendo distintas rondas, hasta que finalmente queda sólo uno de todos ellos.

Incluso, si tenemos en cuenta un estudio de mercado realizado de forma reciente por la BBC de Londres, 18 de las principales 20 organizaciones del mundo, han asegurado haber utilizado al menos en una ocasión un software que les permite saber cuáles de los candidatos para un puesto de empleo son los mejores.