Finalmente Barack Obama resultó reelegido el pasado martes tras una reñida lucha electoral por la mayoría demócrata. La astucia y la estrategia de los militantes seguidores de Obama dieron con la clave para animar a todos los electores desilusionados por la forma de gobernar, recapacitasen y no se quedaran en casa alimentando la abstención y favoreciendo al candidato republicano Mitt Romnney.

Ahora toca pensar en la planificación para los próximos cuatro años, que van a ser cruciales, no solamente para los EEUU sino también para Europa y China, además de los países emergentes. Se abre un horizonte económico y político lleno de complejidades y dificultades, pero también de muchas ilusiones puestas en la transición hacia una recuperación económica casi total, no pensemos ya en un nuevo Estado del Bienestar  a la vieja usanza, eso ya no lo volveremos  a ver y a disfrutar. Conseguiremos vivir algo mejor, sin tantas tensiones financieras internacionales, y con unos salarios más ajustados a la realidad del momento, el desempleo tardará todavía algún tiempo en estabilizarse, primero habrá que ver qué expectativas nos preparan  a los ciudadanos.

El planteamiento geoestratégico que salga de las reuniones y encuentros entre los líderes de los Estados Unidos, Europa y la República Popular China determinará la posibilidad o el acierto en una salida moderada y pacífica de la situación de recesión económica mundial. Por el contrario cabe la posibilidad de retroceder e incluso empeorar la situación mundial. No olvidemos las dificultades internas de los americanos, a partir de 2013 las negociaciones van a ser muy duras entre los demócratas y los republicanos para controlar el gasto publico el volumen de su deuda, lo que se llama el fiscal cliff. Existe un equilibrio muy inestable entre las divisas más importantes, el mercado de bienes y servicios no representa tanto peso como el volumen de transacciones financieras internacionales que se realizan todos los días, vivimos más en una economía más financiera que real, esto es lo realmente preocupante que no se controlen y regulen de alguna manera este caballo desbocado de la especulación financiera internacional, sobre todo de los fondos y brokers más agresivos.

No es mi opinión ni más pesimista ni más optimista que hace unos días, me da la impresión que el panorama exige una sincronización perfecta entre los diferentes bloque económicos, con la supervisión objetiva de organismos como el Fondo Monetario Internacional, la OCDE, el Banco Mundial, etc.

En cuanto a España, convendría una mayor colaboración y esfuerzo de los políticos, la transformación de la sociedad es ya un hecho, esto es más serio de lo que parece, ellos deben pensar y trabajar por el pueblo, sin nosotros no podrán hacer nada serio. Debemos exigirles responsabilidad, honestidad y máxima capacidad en la gestión de los problemas de nuestro país. En tiempos de crisis ayudar a los más desfavorecidos, para la carrera suicida de los desahucios y la actitud hostil de los bancos y los órganos de la justicia de este país. “Los bancos viven de nuestro sufrimiento “ha manifestado el súbdito marroquí afincado en Cataluña, Mohamed Aziz, sobre su propio desahucio, es loable su tesón en conseguir que se le oyera en los tribunales. El titular del Juzgado mercantil numero 3 de Barcelona, admitió a trámite la demanda y elevo una pregunta ante el Tribunal de Justicia de la UE. Suspendió temporalmente el proceso para preguntar a Luxemburgo si el ordenamiento jurídico español “cumple con el marco jurídico de protección a los consumidores frente a clausulas abusivas”. Los gobiernos democráticos tienen la obligación de velar y cuidar por la felicidad de los ciudadanos, ante las dificultades económicas ha de evitar crear situaciones de injusticia social manifiestas y trabajar sin cesar por encontrar soluciones digna que amparen a la gente, a ciudadanos que son presa de la agresividad de la crisis financiera. Deben de empezar a reflexionar y actuar, pues vivimos en un país civilizado y que forma parte de Europa, si quieren más Europa, primero hay que hacer más España, si o si.