Está claro que desde el desembarco de la crisis financiera internacional, que ha afectado no sólo a España sino a gran cantidad de países europeos, el gasto de las empresas nacionales en la mayoría de sus sectores ha disminuido. En este mismo sentido, un estudio realizado por el Instituto Nacional de Estadística demuestra que uno de los aspectos menos considerados para mantener un gasto estable por las firmas nacionales es la investigación.

De hecho, este relevamiento ha demostrado que el gasto en este ámbito de aquellas compañías con más de diez trabajadores, cayó el año pasado por tercero consecutivo, reduciéndose hasta los 14.756 millones, un 8,8% menos que en 2010. Además, si consideramos la caída libre desde que comenzó la crisis, el gasto se ha reducido en un total del 26%, cifras bastante altas sobre todo si consideramos que la investigación es uno de los campos privilegiados en los países de avanzada.

Incluso, un dato más que demuestra la fuerte caída experimentada por España en tal sentido, es que si dividimos el país por sus Comunidades Autónomas, sólo tres de ellas han presentado un crecimiento porcentual en los gastos de investigación que producen, siendo las mismas Navarra (24,5%), País Vasco (6%) y Asturias (4,8%).

Por el lado contrario, entre aquellas Comunidades Autónomas que han registrado las caídas más importantes, no se pueden dejar de mencionar los casos extremos de Extremadura o Canarias, donde se registraron descensos en este gasto del 51,6% y del 43,5%, respectivamente, los más alto a nivel nacional.

Además, como suele suceder en estas situaciones, las pequeñas y medianas empresas, que son las más golpeadas por la crisis económica, han sufrido un mayor retroceso. Es así, que el gasto de las PYMES en 2011 en este aspecto, disminuyó en torno al 12%, o sea, casi cuatro puntos porcentuales más que la media.