La especulación económica ha llegado a la mesa, sumada a las bajas en producción y las demandas de las economías emergentes. El precio de los alimentos se ha incrementado a niveles inusitados y alarmantes: comer espagueti o usar aceite de girasol ya son lujos que no todos pueden darse. La compra del super es una sangría estresante en este clima de desaceleración.

¿Cuál es la mejor estrategia para paliar los incrementos y llenar la despensa? Evitar los alimentos que mayores subida han presentado en el último año: los limones (46%), el aceite de girasol (43%), la harina de trigo (29%), la leche esterelizada (21%) y el pescado (19%) cuyo incremente puede agravarse con la huelga de las flotillas y los transportistas.

Y sí, claro, no los compro, pero: ¿Qué voy a comer? Los alimentos que han presentado bajadas en sus precios en el último año: la cebolla (14%), patatas (10%), tomate (7,64%) y la estrella de la cocina mediterránea: el aceite de oliva (5,16%).

Siempre conviene consultar tablas nutricionistas para saber qué alimentos pueden sustituir a otros en las dotaciones de carbohidratos, proteinas y calorías, pero con ingenio gastronómica, el dinero de la mesa se puede destinar a otros usos. Como invertir en commidities.

Bon apetit.

Fuente | Cinco Días