Con el dato demoledor de que el 80% de las PYMES fracasan antes de los cinco años y el 90% no llegan a los 10 años (Fuente: Emprendedor XXI) resulta verdaderamente sorprendente la gran cantidad de emprendedores que han surgido en los últimos años. Ya sea como consecuencia de la crisis y los despidos, el afán de superación de los profesionales españoles cada vez más cualificados o por la llamada “moda del emprendedor” o “burbuja del emprendimiento”, parece que la tendencia en creación de empresas en España continua en auge y resulta fundamental analizar cuales son los errores más comunes de este nuevo perfil de empresario, el emprendedor, y las soluciones disponibles para mitigar los riesgos a los que se tendrá que enfrentar.

6 errores del emprendedor

Sobrevalorar la figura del emprendedor y no tener en cuenta sus pormenores

Emprender es algo más que ser tu propio jefe. Requiere de mucho autocontrol y objetivos claros. Quizás no tendrás que estar 8 horas en una oficina, pero eso no te quitará de estar muchas más horas trabajando. Además, el riesgo será mucho mayor y los ingresos mensuales no siempre serán tan estables como a lo que estás acostumbrado como trabajador por cuenta ajena.

Financiación inicial insuficiente y necesidad de rentabilización a corto plazo

Muchos emprendedores no cuentan con financiación. Ellos piensan que en cuanto monten su negocio comenzarán a tener ingresos. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Un negocio es una inversión y aunque algunos puedan ser rentables a corto plazo, otros necesitarán de más tiempo para generar ingresos.

Es importante analizar la posibilidad de introducir socios financieros o de pedir prestamos bancarios o subvenciones que puedan darnos un respiro en el tiempo en que el negocio comienza a tomar forma.  Lo importante, es que si te vas a dedicar 100% al proyecto y dejar tu trabajo actual, calcules cuales son tus gastos básicos para vivir (alquiler, comida, etc.) y tengas claro que podrás sobrevivir en lo que tu empresa despega.

Sobreestimar tu idea y esperar que funcione sin esfuerzo

Una idea no es un negocio, el éxito viene de la mano de mucho esfuerzo y trabajo duro. No siempre la idea más brillante se convierte en un negocio rentable pues hay que analizar bien cual es el mercado, su capacidad de compra y otros factores que en ocasiones se nos olvidan como son los conocimientos y experiencia del emprendedor en el sector.

No realizar un buen estudio de mercado y seguimiento del mismo

Como decíamos antes, una idea no vale nada si no tiene clientes dispuestos a comprarla. Es fundamental que al margen de la intuición del emprendedor exista una base lógica sobre el éxito potencial que tiene un negocio, estimando la amplitud del mercado y estableciendo algunos elementos clave como el plan de marketing, recursos humanos, distribución, etc.

Realizar una mala elección de los socios

Compartir objetivos y filosofía con los socios es esencial para evitar cualquier malentendido. Asimismo, y aunque se trate de una persona de máxima confianza, es importante ponerlo todo claro desde un principio de forma legal para evitar conflictos en un futuro.

No tener un plan B

Un emprendedor ha de tener una mentalidad estratégica clara, con siempre alternativas para cualquier contratiempo o cambio del mercado. El plan B es fundamental para gestionar la entrada de nuevos competidores en el mercado, los cambios tecnológicos, las nuevas necesidades de los clientes, etc.

 

Cómo mitigar el riesgo de emprender

Como hemos visto, existen muchos errores en los que un emprendedor puede caer y solo él puede poner todo de su parte para no hacerlo y conseguir una empresa exitosa y con futuro. Sin embargo, por si esto te ha parecido poco, deberás tener en cuenta otros riesgos que no dependen del emprendedor, sino más bien de las circunstancias y terceras personas como empleados, clientes, etc.

Una buena solución para mitigar estos riesgos que dependen del azar, son los seguros especiales para cada circunstancia y que, dependiendo del negocio en cuestión, será más recomendable contratar unos u otros. Cierto es que cuando hablamos de seguros enseguida pensamos en costes fijos adicionales que nos trastocan las cuentas. Pero si analizamos los posibles problemas que pueden surgir en cualquier momento como robos, incendios, denuncias y accidentes laborables, y que según su magnitud pueden llevarnos incluso a la quiebra, los seguros cobran mucho más sentido.

Lo importante es analizar de forma personalizada las características de cada empresa para poder definir qué tipo de seguro puede ser el más acorde a las circunstancias. Para ello, desde AXA han lanzado el PYME Asesor donde una vez seleccionado tu sector, tus actividades y tus activos, te muestra los seguros más contratados por empresas similares a la tuya. Puedes acceder a él en: http://goo.gl/JN3Opa

seguros para emprendedores

En definitiva, antes de lanzarse a la aventura de crear su propia empresa, un emprendedor debería de plantearse los pros y contras así como formarse en temas de gestión y administración de empresas y tratar de no cometer ninguno de los errores anteriores, así como asegurarse de que los inconvenientes y riesgos frutos del azar no acabarán con su empresa en un abrir y cerrar de ojos.

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