Traigo hoy a colación una historia realmente sorprendente, bonita y ejemplar. Se trata de un colectivo de 900.000 personas que viven en la zona de Kenia meridional y en Tanzania septentrional, se caracterizan por ser muy altos. Hablan maa, lengua nilotica oriental, pero también se manejan con soltura en suajili y en inglés. Estoy hablando de los masai, un pueblo luchador, trabajador y muy familiar, aunque son las mujeres las que llevan la mayor parte de la carga familiar. Su economía está basada en la agricultura, ganadería, pastoreo, es casi una economía de subsistencia. Uno de los motivos por los que escribo sobre este pueblo ancestral, es por el impacto que me causa haber leído una entrevista en el diario La Verdad de Alicante, y también la visita de promoción que hizo al programa de El Hormiguero, donde casi se produce un hermanamiento entre las dos culturas. Se habla de ellos ahora por una causa empresarial, un colectivo de 1.200 mujeres se encuentran desarrollando una actividad artesanal para una fábrica de calzado de Elche, Pikolinos, una línea solidaria manufacturada artesanalmente y de esta forma se obtienen unos beneficios monetarios que vienen muy bien a estas familias masai. Sabemos que para sobrevivir se han visto obligados a participar en la economía monetaria  de Tanzania.

 

Leyendo la entrevista realizada a William Ole Pere Kikanae, de 37 años, líder de los masai de del Mara, en Kenia. Curioso observar el comportamiento de este jefe que viene de la jungla africana y se instala en la jungla del asfalto de Madrid, inaudita su capacidad de adaptación, y no olvidar que habla y escribe en inglés perfectamente, otro dato de interés es su educación en la paciencia y no llevan reloj, el tiempo no les agobia. En fin una historia magnifica que nos motiva para reflexionar sobre nuestra forma de vida, todo lo contrario, aquí el tiempo es nuestro líder, nos marca nuestro comportamiento diario. Nos convendría saber un poco más de ellos y de sus sanas costumbres.

Comenzamos con la dinámica del FMI, presentando este mes su informe World Economic Outlook 2012, en el que su consejero económico, el prestigioso economista Olivier Blanchard concluye en  su introducción al estudio, que los gobiernos no deben de cesar en la búsqueda de reformas que produzcan efectos positivos a largo plazo, pero que a corto plazo no depriman la demanda, es decir, políticas que fomenten el crecimiento potencial. Al hilo de este diagnostico, celebramos con alegría las declaraciones que acaba de hacer el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, declara que está impresionado por el programa de reformas económicas presentado en España y que España no tiene ningún motivo para pedir un programa de rescate. España, continua Juncker, está en la buena vía y va a pedir a los mercados financieros que se comporten más racionalmente. Si non e vero non crederes