Las compañías de seguros han tardado en reaccionar ante la demanda específica de los productores de cultivos agroenergéticos, aquellos que se emplean para la producción de biomasa.

Las entidades aseguradoras sólo protegen árboles y herbáceas destinados a biomasa con sus seguros agroenergéticos y no otros que tienen el mismo fin, aunque no como primer uso.

La biomasa es la materia vegetal no aprovechable de determinados cultivos agrícolas que se utilizan como combustible  para generar energía en las calderas de biomasa. Calderas centrales que producen calefacción de forma natural y que son una alternativa barata de las habituales que consumen combustibles derivados del petróleo, como gasoil o gas natural.

Las calderas de biomasa están ‘tirando’ ahora mismo en España de determinadas producciones agrícolas y generando un uso alternativo para los desechos agrícolas.

Productos suceptibles de convertirse en biomasa son las cáscaras de las almendras, los trozos de madera de desecho tratada no mayores de ocho milímetros (pellets), la misma madera procedente de árboles plantados para biomasa o los huesos secos de las aceitunas de la industria olivarera de transformación.

Las compañías de seguros, como digo, ha tardado en reaccionar a la demanda de aseguramiento de los cultivos para biomasa. Seguros contra las heladas, contra el pedrisco y las contingencias atmosféricas habituales.

Por el momento, las compañías de seguros sólo se han atrevido con las plantaciones de árboles y herbáceas que tienen como destino único la creación de madera de pellets para las calderas de biomasa.

Olmos, chopos liberianos y, en menor medida, paulonias de las que hay plantadas alrededor de 2.000 hectáreas en la mitad sur de España. En Extremadura, Andalucía y Castilla La Mancha.

El resto de cultivos tendrá que esperar a que la demanda justifique su protección con un seguro específico como generadoras de energía no contaminante. Pero las necesidades de los productores están ahí, como la demanda de un seguro agroenergético específico que la atienda.

Los seguros agroenergéticos sólo entienden de olmos y chopos.