Según informó Mapfre en las últimas horas, la compañía de seguros, una de las más importantes del territorio español, obtuvo en el primer semestre de este año 2012, un beneficio atribuible de 434,2 millones de euros, es decir, lo que totaliza una caída del 20,1% con respecto al mismo periodo del ejercicio pasado, del año 2011, en una situación que si bien era previsible, parece agravarse un poco más de la cuenta.

En este sentido debemos decir también que la caída de los ingresos de un gigante, como es Mapfre, se deben a dos factores principales. El primero de ellos están directamente relacionado a las provisiones del mercado, y el segundo, y el más importante, a los deterioros causados debido a la crisis financiera que vienen azotando al país en los últimos años.

De hecho, no es casual que la crisis de los mercados haya determinado la dotación de provisiones por valor de 120,7 millones de euros brutos, en concepto del deterioro de la inversión de la compañía en Bankia, en la que tiene una participación directa del 2,14% más otro 1,6% en manos de Fundación Mapfre, y 19,1 millones de euros brutos por la inversión en la firma italiana Cattolica.

Sin embargo, la buena noticia del caso es que el beneficio recurrente de Mapfre aumentó un 10,2% en el periodo de enero a junio, hasta los 510,1 millones de euros. Incluso, Mapfre obtuvo hasta junio, unos ingresos de 13.140,9 millones de euros, un 13% más que en el mismo periodo del 2011, lo que se debe en buena parte al interesante crecimiento del negocio internacional que ha presentado la empresa.

En cuanto a las primas del grupo, las mismas lograron superar los 11.202 millones de euros, con un incremento del 15,2%, al tiempo que el negocio de No Vida creció un 12,9%, y los de Vida un 22%, hasta alcanzar los 3.010,6 millones de euros.