En ocasiones, la prensa financiera es más veleidosa que la prensa rosa, y cambia la tendencia de sus encabezados más rápido de lo que Belén Esteban interpone una demanda.

No hace menos de una semana el panorama financiero mundial era color embudo y la prohibidísima palabra recesión ya estaba en boca de los grandes gurúes. Los inversores se preparaban para adquirir la mayor liquidez posible, el mercado de las materias primas era nebuloso… y ahora todos hacen eco de las voces que anuncian todo lo contrario: una inminente recuperación
Ahora el banco de inversión Merril Lynch sale a declarar que lo peor de la crisis ya ha pasado, y anunció un nuevo ambiente de certidumbre para los inversores. ¿En qué se basa para afirmarlo? Curiosamente, en los mismos factores que hace una semana hicieron a los analistas pronosticar lo peor. A saber:

  • Las medidas que los bancos europeos están tomando a raíz de la crisis subprime en EEUU y de los problemas del banco suizo UBS
  • Los problemas de liquidez que estas medidas provocan
  • La baja en los créditos estructurados

Lo mejor es que la nota, a esta hora multiplicada por periódicos, blogs y revistas online, terminan aclarando que, a pesar de los buenos indicios, los informes trimestrales de la banca seguirían mostrando datos negativos, el panorama macroeconómico no se aclarará en el mediano, y en general seguiremos como en un estado de recesión, que ya no lo es, aunque lo parezca…
La ventaja de la prensa económica es que los mismos datos te sirven para un titular un día, y para otro distinto al siguiente. Como pasar de las papas fritas a la tortilla.