fachada_sede_banco_central_europeo_bce.jpgMalas noticias para los deudores hipotecarios y para los usuarios de cualquier tipo de crédito en general: aunque el IPC de la zona euro se sitúo a 3,3% en el mes de abril (3 décimas por debajo de marzo), la tendencia está lejos de ser bajista. El alto precio de los alimentos y del transporte impulsan una escalada inflacionaria que, por ahora, sólo conoce un remedio: una taza del 4% en los tipos de interés.

El Banco Central Europeo en su informe de mayo considera que «existen riesgos al alza para la estabilidad de precios a medio plazo en un contexto de crecimiento monetario y de crédito muy vigoroso«, y descarta una bajada en los tipos de interés en lo que resta del 2008.

Ante el embate de los precios del crudo  y de las materias primas, es poco probable que la inflación para los próximos meses se sitúe por debajo del 2%, la cifra que los optimistas conjuraban como el momento de inflexión en que los responsables de la economía europea concederían una rebaja en los tipos de interés.

Aunque la intención del BCE es dominar la inflación, lo cierto es que las tensiones económicas han afectado al Euribor, el referente de la mayor parte de los créditos hipotecarios, que ya alcanza en el 5%, y tiene un pronóstico del 5,2% para finales de mayo.

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