No te generes falsas expectativas

Las falsas expectativas pueden darse tanto en positivo como en negativo. Hoy día, con la crisis, a nivel social, se generan más las expectativas pesimistas hasta el punto que parece toda una utopía tener un empleo y mantenerlo. Pues bien, evita adelantarte a los acontecimientos y pensar más de lo debido. Deja que la realidad te sorprenda.

Tanto con las expectativas positivas como negativas corres el peligro de frustrarte y de sentirte en manos del azar. El exceso de expectativas puede llevarte a perder empleos por considerar que no son suficientes para ti. La realidad es que en la actualidad, muchas personas desempeñan un trabajo que está por debajo de su nivel de formación. Pero lo importante es tener una ocupación con la que tener una motivación cada día y también, un sustento económico para llegar a final de mes.

Tanto en tu rutina laboral como en el trabajo intenta vivir el día a día, afrontar los problemas tal y como vienen, pero no te adelantes al mañana porque nadie sa e qué puede pasar. Los factores externos e internos cambian constantemente. Por otra parte, uno de los grandes peligros de un emprendedor también puede ser generarse expectativas falsas, sencillamente, porque en ese caso, tendría un negocio lejos de la realidad. Por tanto, sé optimista pero con equilibrio y con sentido común.   

En general, es la experiencia que surge de la madurez y de la propia vida la que te hace tener los pies en el suelo ya que tanto el éxito como el fracaso son efímeros.

Imagen: Alineopina