El esquí es un deporte peligroso que puede costarte muy caro si tienes cualquier tipo de accidente. Contar con un buen seguro con una cobertura que incluya los daños propios y la responsabilidad civil ante terceros es una buena manera de evitar problemas adicionales. A veces es la propia estación de esquí la que ofrece la opción de contratar el seguro.

Es muy interesante contar con un seguro de esquí para no tener que preocuparnos ni de la asistencia médica ni de cualquier indemnización a la que debamos hacer frente como consecuencia de nuestra actividad, ya que todo esto estará cubierto por la póliza de seguros.

Además de los gastos médicos y las posibles indemnizaciones por responsabilidad civil, algunos seguros de esquí ofrecen otras coberturas, como la estancia en el hotel de forma prorrogada si fuera necesario, los traslados, la devolución del importe del forfait e incluso las clases.

El precio es muy económico, variando en función de la duració y el destino. Especialmente cuando se va a estar lejos de casa es conviente contratar un seguro de esquí, lo que facilitará sin duda los trámites. Un mala caída a 1000 kilómetros de casa puede complicarse mucho más todavía si no contamos con las coberturas necesarias.

Foto: acebal