Como sabes, la formación ahora mismo es una de las vías que muchas personas están usando para, mientras están en paro, poder hacer algo para ampliar su currículo y modernizarse también en conocimientos con el fin de llegar a encontrar un nuevo trabajo, o poder abarcar más sectores para buscar trabajo.

Ahora bien, ¿sabes por qué se caracteriza la formación de adultos? En realidad es una formación que nada tiene que ver con la formación de los niños porque incide más en otros puntos (quizás por el hecho de ser para adultos y no para niños que, al fin y al cabo, es obligatoria y no tienen más remedio que ir a clase).

Uno de los pilares fundamentales de la formación de adultos es la motivación. Como en la formación escolar es obligatorio asistir, los profesores no se toman en cuenta la necesidad de que, una buena motivación, supone un cambio importante en la actitud. En el caso de la formación de adultos sí es importante aunque no es obligatoria.

En este aspecto hay que tener en cuenta dos aspectos, los contenidos que deben ser motivantes y nada teóricos; a los adultos es mejor darle ejemplos prácticos, que lo que aprendan sepan cómo aplicarlo a su vida y a su profesionalidad; también se deben tener en cuenta otros aspectos importantes como el grupo que se forma, la enseñanza, etc.

Otro pilar importante son los procesos de sueño y apetito. Las personas somos curiosas por naturaleza pero también nos cansamos, y mucho. Estar varias horas en una acción formativa cansa y por eso hay que lograr un equilibrio entre esos conocimientos en función de la hora del día.

Memoria y olvido. ¿A que a veces te hablan y en cinco minutos se te olvida todo? En la formación de adultos se fomenta la memoria a largo plazo, algo difícil al principio, pero que ayudándote con los otros pasos no debe ser difícil.