En la tarde de hoy, el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Madrid estará desarrollando el primer juicio contra Costa Cruceros por el naufragio del buque Costa Concordia en las costas italianas el pasado mes de enero, cuando llevaba alrededor de 4.200 pasajeros a bordo. La sentencia estará basada, en primera instancia, en la posible anulación de 12 cláusulas incluidas en los contratos de seguros, que se consideran abusivas.

Por ejemplo, algunos de los puntos que se destacan en estos vínculos, y que podrían dejar de tener validez de aquí en adelante, tienen que ver con el hecho de que se imponían a los viajeros el sometimiento de las reclamaciones a los tribunales italianos y la exoneración de responsabilidad sobre los objetos de valor, algo que incluso la lógica no permite aceptar.

La demanda tiene entonces el principal objetivo de lograr “romper el blindaje de la empresa frente a las eventuales reclamaciones de los afectados, para posteriormente acudir a los tribunales para solicitar las indemnizaciones económicas para resarcir a las víctimas”, según ha explicado uno de los fiscales presentadores de la misma.

De esa forma, el juez deberá fallar acerca de la nulidad de cláusulas como las que imponen a los usuarios indemnizaciones desproporcionadas en caso de no terminar de pagar el viaje reservado, o también la referida a la posibilidad para la compañía de modificar unilateralmente elementos sustanciales del crucero, como la misma embarcación, el recorrido a llevarse a cabo, o los destinos a visitar, sin olvidar tampoco la cancelación sin compensaciones por falta de reservas.

Se debe aclarar, que mediante estas acciones legales, se busca conseguir que los afectados por el naufragio del Costa Concordia logren una serie de compensaciones económicas más “justas”. Bien vale recordarse que en su momento, que la compañía ofreció a los afectados un total de 11.000 euros por los daños tanto materiales como morales provocados.