Desde hace un par de año, todos los Bancos Europeos se han estado preparando para dar el siguiente paso hacia la directiva europea sobre servicios de pago revisada, conocida con las siglas PSD2. Esta revisión ha servido de catalizador a la banca tradicional para que evalúen urgentemente su modelo de negocio y definan el rol que quieren adoptar en el futuro de la industria, así como el papel que desempeñarán en la vida de sus clientes.

PSD2, importantes cambios para la banca

Fuente: securionpay

Esta nueva legislación, supone importantes cambios, como el aumento de la competencia, la innovación y la transparencia en el mercado de pagos europeo. Con todo esto, se busca mejorar la seguridad de las transacciones en Internet y el acceso online a las cuentas. El usuario tendrá todo el poder en sus manos, más opciones donde elegir y una mejor experiencia bancaria en general.

El cambio del mercado es inevitable. PwC asegura que “en 2018 se va a redefinir el modelo de negocio de las entidades financieras tradicionales”. Las FinTech también están cambiando su modelo de negocio. Evo Banco, por ejemplo, cinco años después de nacer, cambió su modelo estratégico con la intención de convertirse en pionero de la transformación digital y la banca móvil. La entidad cerró el año pasado 39 oficinas, quedándose solo con cinco para volcarse en la banca digital.

Cada día que pasa, los clientes se muestran más interesados en esta forma alternativa de hacer las cosas en el mundo digital. Un estudio reciente realizado por Bain & Company, ha revelado que el 60% de los españoles realizarían operaciones bancarias con empresas tecnológicas como Apple o Amazon.

Los bancos tradicionales convierten a sus rivales en aliados

Fuente: paysafe

Si bien existe una competencia entre lo antiguo y lo nuevo, algunos bancos tradicionales están creando tendencia mediante el establecimiento de marketplaces y asociaciones con FinTech y terceros para ofrecer servicios a través de una misma plataforma similar a la de Amazon. Al percibirse como socios potenciales en lugar de como competencia, pueden aprovechar sus fortalezas comunes, satisfacer las necesidades de los clientes de hoy e impulsar la innovación para los clientes de mañana.

En el mundo actual en el que vivimos, cada vez es más habitual las colaboraciones entre entidades financieras y compañías FinTech. Según una encuesta, el 45% estarían a favor de este tipo de colaboración.

Sin embargo, la integración de los sistemas tradicionales con la tecnología basada en la nube de la que se alimentan las startups supone un gran desafío. Este tipo de procesos, a menudo muy complejos, pueden afectar negativamente a las FinTech, ya que pueden agotar sus limitados recursos. El protocolo de adquisición de los bancos también puede ser un obstáculo importante que deben superar las nuevas empresas. A menudo requieren que los socios potenciales tengan cuentas con una antigüedad de dos o tres años, lo que algunas startups no pueden proporcionar.

Una cosa está clara, y es que desarrollos como la PSD2 están forzando el cambio dentro de esta industria. Ahora que los gigantes tecnológicos están ansiosos por ocupar el papel que tienen los bancos en la vida de los clientes, es el momento perfecto para que la colaboración se convierta en el motor de la industria financiera.