Luego del controversial cierre de MegaUpload, parece una circunstancia lógica el hecho de que todo el mundo comience a poner atención a lo que sucede con los servicios que almacenan archivos. Por ejemplo RapidShare, que intenta mantenerse a salvo dentro de un sector de la industria en el que recibe constantemente demandas de las empresas que tienen los derechos de copyright, las mismas que provocaron el cierre de su competidor en el último tiempo.

De hecho, en este sentido hizo ruido últimamente la llegada de una demanda proveniente de la compañía GAMA, un grupo de protección de derechos de la música. El juicio se produjo hace largo tiempo, y tras un espacio de disputa, la corte entregó su veredicto final, que entregó un resultado inesperado para todas las partes, determinando que RapidShare es legal, por su estilo de negocios.

En este sentido, una de las personalidades que se refirió a la decisión de los jueces fue la CEO de RapidShare, Alexandra Zwingli: “por primera vez, la Corte Regional de Hamburgo ha seguido nuestra argumentación en puntos clave y ha entregado legitimidad legal a nuestro servicio, tal como han hecho otras cortes en un periodo considerable de tiempo. Este es un resultado significativo para nosotros”.

Pero por otro lado, y como si no fuera suficiente, la corte también decidió que RapidShare no está obligado a monitorear proactivamente los archivos subidos por los usuarios, aunque sí debe monitorear sitios externos que enlacen archivos hacia RapidShare, como lo son por caso los sitios de streaming de música o películas, logrando que los mismos se vuelvan inaccesibles para el público.

Pero, a diferencia de MegaUpload, esto es exactamente lo que RapidShare ha estado haciendo por muchos años. Si el equipo anti-abuso identifica un link de descarga en tales sitios que den como resultado un archivo que claramente fue publicado ilegalmente que está en los servidores de la compañía, el archivo en cuestión es inmediatamente bloqueado, ha explicado Zwingli a la prensa.